Expande tu Consciencia y Transforma tu Vida, Accede a una nueva visión, Libérate de creencias limitantes y paradigmas caducos, Construye un nuevo modo de pensar, con compromiso, disciplina y perseverancia. Conoce nuevas dimensiones del Ser explorando tu mundo interno, crea y vive tu Vida a tu manera, desde tu esencia. *********AQUÍ LES DEJO ESTE REGALO, Y REGRESO A MI MORADA*********
miércoles, 21 de noviembre de 2012
lunes, 15 de octubre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
LA COMPASIÓN....."Caras vemos corazones no sabemos" Escrito por Lina Cristiano
"Caras vemos corazones no
sabemos".....
"Caras vemos corazones no sabemos" recita el
dicho.....léase bien, corazones "NO SABEMOS".....En ocasiones nos
apresuramos a sacar conclusiones acerca de los demás, con bastante ligereza
etiquetamos, señalamos, juzgamos apariencias basados en nuestras particulares
apreciaciones, sin el menor asomo de empatía y misericordia. El ego hace su
jugada, y nosotros, la seguimos….El juez ha dictaminado su sentencia…..
La compasión y la misericordia son virtudes de la
consciencia que se desarrollan como consecuencia de una visión y perspectiva
espiritual a un nivel esencial y profundo. No estoy hablando de lástima, lo
cual involucraría otro egocentrismo más separándonos del asunto, sino más bien
de una perspectiva integradora, unificadora.
Puede tornarse egocéntricamente muy incómodo aceptar que en
realidad desconocemos mucho más de lo que pretendemos saber acerca de los
demás.
Renunciar a nuestras posturas y actitudes defensivas u
ofensivas, con todo lo que ello genera, o mejor dicho, degenera, puede
constituir un reto muy desafiante para el ego, que sólo pretende convencernos,
con sus peculiares argumentaciones, que tiene razones más que suficientes para
estar en pie de guerra, sacar las conclusiones que saca y sentenciar con sus
inmisericordes veredictos, robándonos la paz y reforzando lineas divisorias
inexistentes e imaginarias….
Hay una frase en el Curso de Milagros, que, no
textualmente, pero dice algo así: “Libérame de la ilusoria espada con la que
combato en mis imaginarias batallas”...Para el que ha explorado la
espiritualidad, puede ser una frase muy interesante…..Si hay algo que es cierto
es que, los que primero se ven afectados e impactados por nuestros propios
juicios y por las conclusiones a las llegamos, somos nosotros mismos, y en
consecuencia, inevitablemente extendemos ese impacto a los demás ….Nada
perturba más nuestra paz interior que el
propio acto de juzgar y los juicios que hacemos, hacia nosotros mismos y hacia
los demás, y si nos damos cuenta de que estamos afectando nuestra paz interior,
dar el beneficio de la duda a esos juicios, con compasión y misericordia, por nosotros mismos y por el otro, puede abrirnos paso hacia la
liberación de esa perturbación autoinfligida….
Podemos disfrazar u ocultarnos detrás de nuestros temores, pretensiones e inseguridades de
infinidad de maneras, y una de ellas es el señalamiento y la crítica, el
desafío espiritual es primero, darnos cuenta, y luego, no
encubrirlos más con juicios y critica, sino más bien, integrarlos. Con humildad, con coraje, los
reconocemos, los aceptamos, los integramos, y seguimos adelante liberados y en
paz. Cuando permitimos tal purificación, favorecemos y nos asentamos en la
compasión y la misericordia, afianzamos la paz, la unidad, renunciando a esas
fabricadas e imaginarias batallas con ilusorias espadas….
Lina Cristiano
miércoles, 11 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
lunes, 2 de julio de 2012
jueves, 28 de junio de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
viernes, 27 de abril de 2012
sábado, 14 de abril de 2012
jueves, 12 de abril de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
¿El Tiempo no te alcanza?...Por Lina Cristiano
¿El Tiempo no te alcanza?
No se trata de saber administrar el tiempo, no es el tiempo lo que necesita ser administrado ó gestionado, ni puede administrarse!!!. El tiempo, como un lapso ó período cuantificable, es exactamente el mismo para todos!!
Se trata de autoconsciencia, de orden y organización, se trata ante todo de identificar tus prioridades, y luego, de gestionarlas y administrarlas, eso sí que es gestionable, a qué le dices "SI" y a qué le dices "NO", en qué te enfocas, qué eliges, qué decides. qué permites.
Eres tú mismo quien hace uso y dispone del tiempo, nadie más lo hace, nada más lo hace, sólo tu, aunque a veces nos justifiquemos y preferimos decir que es debido a esto ó aquello, eres tu quien decide qué harás y qué no, y cuánto de tu disponibilidad y atención invertirás en ello!! De manera que se trata de gestionar tu capacidad de mantenerte presente, de fijar plazos razonables para hacer tus cosas, y obrar de manera auto-referida y auto-consciente.....
Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach de Vida
http://linacristiano.blogspot.com
sábado, 25 de febrero de 2012
Todos dicen querer resolver sus problemas,
el punto es que es más el apego que tienen a ellos, al drama,
a quejarse y hablar y hablar de ello, que el auténtico deseo y
determinación para resolverlos y liberarse.
determinación para resolverlos y liberarse.
Si realmente queremos resolver algún asunto,
el diagnóstico determina si nos encaminamos a su solución,
ó si aramos en el mar.
ó si aramos en el mar.
Si el diagnóstico es errado, lo que sea que hagamos
para resolver tan solo nos conducirá
para resolver tan solo nos conducirá
a generar círculos viciosos, situaciones y emociones recurrentes.
Para acertar en ese diagnóstico, debemos cerciorarnos que esté referido
única y exclusivamente a nosotros mismos, lo demás,
única y exclusivamente a nosotros mismos, lo demás,
no deja de ser una evasión más para su resolución......
Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personal
No estoy......(triste, deprimido, furioso, confundido, apático, entusiasta,
estancado, motivado, felíz, apasionado, etc, etc,,,por la razón que creo.....
Un Curso de Milagros.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Ese Estéril Escepticismo.....Por Lina Cristiano
Ese Estéril Escepticismo.....Por Lina Cristiano
Mucho se ha hablado acerca de la importancia de la prevención, algunos toman
medidas en el ámbito de la salud, de las finanzas, profesional, etc, sin
embargo, cuando se trata del ámbito de las emociones, del mundo interno, en
muchas ocasiones, lo que pudiera considerarse como una señal de advertencia,
suele pasarse por alto, subestimarse, ó peor aún, ignorarse. Lamentablemente,
el ser humano pareciera necesitar llevarse al extremo de una “crisis” para ser
sacudido y reaccionar, pareciera necesitar llevar su experiencia a un punto
donde las cosas le resulten lo suficientemente insoportables y abrumadoras, como
para finalmente darse cuenta de que algo no anda nada bien, que hay algo que definitivamente le exige que se detenga a investigar de qué se trata, y tomar
cartas en el asunto. El nivel de tolerancia que tienen algunas personas para
llevar su vida a lo que puedan considerar una “crisis”, puede llegar a ser
bastante alto. Sin embargo, a eso que llamamos “crisis” no se llega de la noche
a la mañana, antes de llegar a ese punto, son muchas las señales que se pasan
por alto, que se subestiman, ignoran ó eluden, son muchos los alertas que se presentan solicitando atención, y, ó bien somos escépticos ante ellos, ó simplemente, no son tomados en cuenta.
En ocasiones podemos ver ese cinismo mezclado con escepticismo que pareciera ofrecer algo que simula poder y control, pretendidas certezas y seguridad incongruentemente llenas de prepotencia, que no son más que decepciones, frustración y temores disfrazados de burla, sarcasmos, humor negro y risas para no llorar, hasta que la humildad permita una mayor claridad de enfoque. La verdad no admite farsas, no conoce de engaños y falsedades, sigue siendo la verdad, se reconozca ó no, se haga lo que se haga.
En ocasiones podemos ver ese cinismo mezclado con escepticismo que pareciera ofrecer algo que simula poder y control, pretendidas certezas y seguridad incongruentemente llenas de prepotencia, que no son más que decepciones, frustración y temores disfrazados de burla, sarcasmos, humor negro y risas para no llorar, hasta que la humildad permita una mayor claridad de enfoque. La verdad no admite farsas, no conoce de engaños y falsedades, sigue siendo la verdad, se reconozca ó no, se haga lo que se haga.
La ignorancia, la inconsciencia y el escepticismo contienen consecuencias que resultan desafortunadas, porque impiden que las señales ó advertencias no sean reconocidas y asumidas como tales.
El camino fácil suele ser el de aturdirse, distraerse, sea con el trabajo, la familia, internet, la moda, la vida social ó cualquier otra cosa que le abstraiga lo suficiente de eso que se presenta como un llamado de atención, siendo apenas considerado como algo que simplemente ocurre y ya pasará (por sí sólo, como por arte de magia). El tiempo lo cura todo (lo anestesia con el olvido), lo puedo sobrellevar, no es mayor cosa, en cuanto menos me de cuenta habrá desaparecido (como por arte de magia), no es tan importante, ya pasará, son sólo algunas de las cosas que nos decimos para ignorar ó evadir la señal, en plena negación y subestimación de una realidad. Esa superficialidad, esa ligereza, esa ceguera, esa trivialización e inclusive dejadez, es lo que lleva las cosas al punto de “crisis”. Aún cuando ciertamente hay cosas que están fuera de nuestro control, el escepticismo, la negación y la evasión pueden llegar ser tales, que algunos llegan inclusive al extremo de considerar esas señales de alerta, sea internas y/o externas, como una tontería pasajera, y hasta ciencia-ficción!!! Pero eso apenas alcanzará hasta que se presente la “crisis”, que se encargará de mostrar que no es ninguna ficción, sino que es más real que cualquier cosa en este mundo. Hay personas que de sólo mencionarles algo respecto al mundo interno, a ese mundo intangible, a las emociones ó la espiritualidad sienten escozor, fastidio, molestia y bastante incomodidad, como si eso fuera un ocasional accesorio ó algo de extraterrestres.
El camino fácil suele ser el de aturdirse, distraerse, sea con el trabajo, la familia, internet, la moda, la vida social ó cualquier otra cosa que le abstraiga lo suficiente de eso que se presenta como un llamado de atención, siendo apenas considerado como algo que simplemente ocurre y ya pasará (por sí sólo, como por arte de magia). El tiempo lo cura todo (lo anestesia con el olvido), lo puedo sobrellevar, no es mayor cosa, en cuanto menos me de cuenta habrá desaparecido (como por arte de magia), no es tan importante, ya pasará, son sólo algunas de las cosas que nos decimos para ignorar ó evadir la señal, en plena negación y subestimación de una realidad. Esa superficialidad, esa ligereza, esa ceguera, esa trivialización e inclusive dejadez, es lo que lleva las cosas al punto de “crisis”. Aún cuando ciertamente hay cosas que están fuera de nuestro control, el escepticismo, la negación y la evasión pueden llegar ser tales, que algunos llegan inclusive al extremo de considerar esas señales de alerta, sea internas y/o externas, como una tontería pasajera, y hasta ciencia-ficción!!! Pero eso apenas alcanzará hasta que se presente la “crisis”, que se encargará de mostrar que no es ninguna ficción, sino que es más real que cualquier cosa en este mundo. Hay personas que de sólo mencionarles algo respecto al mundo interno, a ese mundo intangible, a las emociones ó la espiritualidad sienten escozor, fastidio, molestia y bastante incomodidad, como si eso fuera un ocasional accesorio ó algo de extraterrestres.
En realidad, no necesitamos llevar las cosas a ese punto, si prestáramos
más atención, si fuésemos un poco más allá de la apariencia y periferia de las cosas, si fuésemos más conscientes y le diéramos al ámbito interno la importancia que merece, sin
embargo, sólo cuando las cosas llegan lo suficientemente lejos, para lo cual, hay
tolerancias bastante altas, sólo así, se reacciona. La mayor parte de
las personas que llegan a mi consulta, es porque han llegado al punto del
agotamiento, de una confrontación tenaz consigo mismos, con su entorno, y su situación vital, lamentablemente
es así, aún cuando no tiene porque ser de ese modo.
Vivir conscientemente, trabajar y mantenerse actualizado con el propio
mundo interno, es la mejor “prevención” que podemos ejercer, tratándose de un
ámbito sutil, intangible, no cuantificable ni medible, donde el intelecto, la objetividad científica y el
raciocinio apenas nos permiten llegar a un punto, a partir del cual hemos de
continuar por pura intuición, por pura guía y conexión interna, sin tener la
menor idea de adonde nos llevará. No hay recetas, procedimientos pre-establecidos,
escalas ni estándares en este sentido, quizás esa incertidumbre, esa impredicibilidad,
esa sensación de falta de control, sea lo que hace que sea subestimado, puesto
de lado ó pasado por alto.
Para bien de todos, hemos ido adquiriendo cada vez más consciencia y responsabilidad respecto al mundo interno y la espiritualidad, otorgándole el lugar de honor que le corresponde en nuestra vida. Sin embargo, en general, aún sigue presente esa tendencia evasiva, escéptica, hacia ese aspecto tan profundo, esencial, subjetivo, y con tantas variables intangibles, donde la vulnerabilidad queda expuesta a flor de piel, y puede llegar a sentirse hasta los huesos.
Es un hecho que el dolor está presente en nuestras vidas, pero le tememos al dolor, lo evadimos, y podría decirse que gran parte de lo que hacemos en nuestra cotidianidad, se reduce a escapar del dolor, y sin duda, hoy día, hay una nutrida variedad de excelentes distractores y aturdidores a disposición, listos para ser adoptados y mantenernos lo suficientemente abstraídos y alejados del dolor y la vulnerabilidad, aunque, a los que confían y se refugian en esto para eludir el dolor, lamento decirles que es sólo cuestión de tiempo. El dolor no se esfuma, ni se desintegra, ni desaparece por arte de magia, por distraernos de él, apenas es temporalmente mantenido a raya, y mientras se elude y se pospone afrontarlo e integrarlo, lo único que se logra es profundizarlo día a día, y llevarlo al extremo de volverse imposible de ocultar u obviar, y como es de esperarse, saldrá a la luz!!!, no por coraje y decisión propia de afrontarlo e integrarlo, sino mediante una buena sacudida, porque muy a pesar de todas las evasivas sobreviene lo inevitable, y no nos queda otra opción que reconocerlo y afrontarlo, tomar consciencia, madurar y trascenderlo, y darle a nuestro mundo interno el lugar sagrado que le corresponde en nuestra vida.
Para bien de todos, hemos ido adquiriendo cada vez más consciencia y responsabilidad respecto al mundo interno y la espiritualidad, otorgándole el lugar de honor que le corresponde en nuestra vida. Sin embargo, en general, aún sigue presente esa tendencia evasiva, escéptica, hacia ese aspecto tan profundo, esencial, subjetivo, y con tantas variables intangibles, donde la vulnerabilidad queda expuesta a flor de piel, y puede llegar a sentirse hasta los huesos.
Es un hecho que el dolor está presente en nuestras vidas, pero le tememos al dolor, lo evadimos, y podría decirse que gran parte de lo que hacemos en nuestra cotidianidad, se reduce a escapar del dolor, y sin duda, hoy día, hay una nutrida variedad de excelentes distractores y aturdidores a disposición, listos para ser adoptados y mantenernos lo suficientemente abstraídos y alejados del dolor y la vulnerabilidad, aunque, a los que confían y se refugian en esto para eludir el dolor, lamento decirles que es sólo cuestión de tiempo. El dolor no se esfuma, ni se desintegra, ni desaparece por arte de magia, por distraernos de él, apenas es temporalmente mantenido a raya, y mientras se elude y se pospone afrontarlo e integrarlo, lo único que se logra es profundizarlo día a día, y llevarlo al extremo de volverse imposible de ocultar u obviar, y como es de esperarse, saldrá a la luz!!!, no por coraje y decisión propia de afrontarlo e integrarlo, sino mediante una buena sacudida, porque muy a pesar de todas las evasivas sobreviene lo inevitable, y no nos queda otra opción que reconocerlo y afrontarlo, tomar consciencia, madurar y trascenderlo, y darle a nuestro mundo interno el lugar sagrado que le corresponde en nuestra vida.
Recordemos que los resultados en nuestra vida los producimos de adentro hacia fuera, y
no al revés, como comúnmente se cree. Esto ha sido ampliamente demostrado y
certificado desde el "objetivo" punto de vista científico de la física cuántica. Así que, seamos honestos: no podemos pretender que lograremos tapar el sol con un dedo….
Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personal
martes, 11 de octubre de 2011
Gracias a los procesos, entre el principio y el final siempre hay una gran diferencia……Por Lina Cristiano
Gracias a los procesos, entre el principio y el final siempre hay una gran diferencia
Por Lina Cristiano
Por Lina Cristiano
La orientación hacia la meta ó el resultado, muchas veces nos hace pasar por alto, lo que quizás sea el corazón del asunto en desarrollo: el proceso.
Las enseñanzas budistas, tibetanas y el zen conocen muy bien de esto, sin embargo, en la cultura occidental, el proceso es a menudo considerado como una serie de obstáculos a vencer para poder llegar a una meta.
Todo en esta vida conlleva un proceso, tiene su ritmo, tiene su propia danza, desde la gestación hasta el nacimiento, desde la concepción hasta la realización. Y luego, se inicia nuevamente otro proceso, y otro, y otro. La naturaleza es nuestro mejor ejemplo: cada semilla danza SU propio proceso desde su siembra hasta su germinación y florecimiento, y luego, brotarán nuevas semillas, y otro proceso se inicia, se desarrolla, se realiza, y así, continúa ad infinitum.
Hemos oído tanto hablar acerca de vivir aquí y ahora, de centrarnos en el presente, y cómo nos cuesta a veces deshacernos de ese hábito de considerar el proceso como una demora, e inclusive como un obstáculo, un hábito que nos mantiene proyectados hacia el futuro, hacia una meta, mientras nos perdemos la infinidad de detalles que nos permiten llegar a ella, nos perdemos ese espacio creativo, intermedio, incierto, entre el principio y el final, en el que se va desarrollando y moldeando de manera progresiva, y a veces hasta mágica, una realización, un resultado, nos perdemos ese espacio en el que se despliega y florece la vida, con su propia danza, a su ritmo, no al nuestro, ni al de nuestras imposiciones, exigencias ó expectativas.
Vivimos en una cultura que promueve la inmediatez, donde la paciencia, la confianza y la fé a lo largo del proceso pueden convertirse en todo un desafío. Comida rápida, procedimiento corto, tratamiento instantáneo, en ocasiones atropelladamente y hasta con desesperación se emprende una carrera desenfrenada por alcanzar la meta, se persigue fantasiosamente, aquello de “chasqueando los dedos” y listo!!!. Los criterios de eficiencia y efectividad han sido a menudo sacados de contexto, y llevados al extremo de la irracionalidad y la anti-natura.
Hay un antes y un después debido a un proceso implícito, que de no desplegarse, el después, no sería posible. En la existencia, el cambio es una norma sin excepciones, y es ese cambio el que va conduciendo un antes a un después.
El corazón de la vida, en su incesante movimiento, contiene en sí mismo el impulso vital hacia el crecimiento, el avance y la realización, desarrollándose en un proceso tras otro, incesantemente. Hay un ajuste espiritual, una suprema sabiduría implícita en cada proceso, que trasciende nuestro particular discernimiento, que crea las condiciones necesarias y oportunas para abrirse camino hacia el próximo paso, siempre avanzando, danzando hacia su realización.
Esa es la naturaleza de las cosas, de todo cuanto nos rodea. Cada paso cuenta, cada etapa cuenta, partes necesarias y determinantes de cada proceso en plena actividad creativa, ese espacio en el que ese impulso vital va dando forma y cobrando sentido a medida que se desarrolla.
Necesitamos reconocer el proceso como el espacio creativo donde el impulso de la vida se desenvuelve y se expresa de manera creciente. También necesitamos desarrollar la confianza, la perseverancia, la fé, y esa paciencia que refiere el Curso de Milagros (Texto VI. 12): “Ahora debes aprender que la paciencia infinita produce resultados inmediatos. La paciencia infinita recurre al amor infinito, y al producir resultados ahora hace que el tiempo se haga innecesario”…..Porque simplemente aceptamos y nos rendimos ante el hecho de que: “El tiempo de Dios es perfecto, y el tiempo de Dios es el Ahora”.
Lina Cristiano
Psicoterapeuta/Coach de Vida
lunes, 10 de octubre de 2011
La experiencia no son las circunstancias
La experiencia no son las circunstancias,
no se trata de lo que ocurre afuera, a nuestro alrededor,
tampoco se trata de lo que piensan, dicen ó hacen otros.
Nuestra experiencia es lo que ocurre dentro nuestro,
lo que sentimos, lo que pensamos, y sobre todo,
lo que hacemos con eso.
Eso es lo que marca la diferencia.....
En una misma circunstancia, la experiencia de los involucrados
puede ser radicalmente distinta.....
Lina Cristiano
CADA QUIEN RECORRE SU PROPIO CAMINO…...POR LINA CRISTIANO
Cada quien recorre su propio camino…...Por Lina cristiano
No puedes ser feliz y disfrutar de paz interior si vas por ahí esperando que los demás sean y vivan como tu quieres que sean y vivan.
- Wayne Dyer -
Cada quien tiene su particular bagaje de experiencias, información, ideas, conocimiento, conceptos, percepciones, y todo ello, conforma nuestro individual modo de ver y vivir “nuestra” vida. Cuando algo nos incomoda ó molesta acerca del otro, podemos tener la certeza de que tiene más que ver con uno mismo que con el otro. El otro ha tenido y está teniendo su propia experiencia, y aún cuando muchas veces nos cueste admitirlo, eso está bien para el otro, es su elección, es su experiencia no la nuestra!!! Sin embargo, a veces, insistimos sin que el otro lo haya solicitado, en mostrarle qué está bien, ó qué está mal, ó cuán equivocado está, porque pretendemos de antemano que nuestra perspectiva podría resultar ó es mejor que suya!!
Cada quien, esté conciente ó no, elige cómo vivir su vida y qué experiencias tener en ella, y hay algo de fondo en esto: la persona necesita transitar su propio camino a su modo, un camino personal que recorre a su ritmo, según sus propios preceptos y propósitos. Muchas veces necesitamos grandes dosis de humildad y compasión para aceptar esto.
Si tenemos cerca a alguien cuyo modo de percibir y vivir su vida no nos gusta, ó inclusive nos molesta, entonces, amigos míos, resulta que tenemos mucho que aprender, nos corresponde recorrer nuestro propio camino en ello, y puedo asegurar, que ese camino no incluye forzar ó persuadir al otro para que se amolde ó adopte nuestros preceptos. Cuando el ego se apodera de nosotros, buscamos dominio y control, queremos indicarle al otro como “debería” ver las cosas, cómo “debería” pensar, como “debería” actuar, y resulta que esto no sólo pretende condicionar al otro, sino que también nos condiciona a nosotros. Nuestro presente se convierte en una persecución por llevar al otro a nuestro terreno, a nuestros términos, y en ello, perdemos nuestra paz. Ojalá nos percatáramos cómo esto resulta en un acto de violencia, de arbitrariedad y hostilidad, a menos que el otro nos haya pedido ayuda ó, solicitado explícitamente que le expongamos nuestro particular enfoque, que por supuesto, está basado en nuestra particular experiencia y percepción. Humildemente nos toca aceptar que nuestro modo de ver las cosas es “nuestro”, se corresponde con nosotros de manera particular, y no siempre nuestro modo de ver las cosas podría resultarle favorable ó aceptable al otro, aún cuando estemos convencidos de que es mejor ó más beneficioso!!! Así que, nos toca aceptar esto, y respetar al otro por un lado, y ocuparnos de nuestros propios asuntos, de nuestra propia vida y nuestra propia paz, por otro.
Hay contenidos y razones personales que están más allá de nuestro particular discernimiento. Hacemos demasiadas suposiciones, y resulta que sólo sabemos, concluimos y percibimos a través de nuestra propia experiencia, llena de matices y contenidos particulares, y jamás alcanzaremos a conocer lo suficiente acerca de la experiencia del otro, porque involucra “sus” particulares matices y contenidos, no los nuestros. Aceptar esto amerita humildad y compasión.
Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personal
domingo, 1 de mayo de 2011
A bailar bajo la lluvia se aprende!!!.....Por Lina Cristiano
A bailar bajo la lluvia se aprende!!!.....
Por Lina Cristiano
Por Lina Cristiano
Escribo éstas palabras inspirada en la famosa frase: “La vida no se trata de esperar a que pase la tormenta, sino de aprender a bailar bajo la lluvia”, cuyo autor figura Anónimo, de otro modo, sin falta, lo referiría …...
Aprendemos si en principio reconocemos que no sabemos, ó que lo que sabemos no funciona ó inclusive resulta nocivo....
Bailar bajo la lluvia es una habilidad que requiere auto-conocimiento, fortaleza interna, fé, confianza, temple, y mucha humildad!!!
Las cosas no siempre resultan como esperamos que lo hagan, y mucho menos, van siempre de maravilla. Asumir que con cierta frecuencia las cosas no van como queremos que lo hagan, aceptar que eso forma parte de nuestro aprendizaje de paso por esta existencia, puede ahorrarnos mucha frustración y malestar. Sin embargo, esa aceptación no se produce así no más, muchas veces, exige un consciente y bien dirigido trabajo interno de nuestra parte.
Imponer a las personas y a la realidad nuestros preceptos y expectativas, en ocasiones, puede resultar tremendamente frustrante. No siempre nos damos cuenta hasta qué punto hacemos pataletas con la realidad. La posibilidad de que las personas ó las cosas no sean lo que creíamos, o no resulten como esperábamos, está siempre latente a lo largo y ancho de nuestra experiencia. No asumir y aceptar esto, es una inflexibilidad que muchas veces, sea por terquedad, sea por ignorancia ó inconsciencia, no sólo nos afecta emocionalmente, sino que lamentablemente termina degenerándose inclusive a nivel físico.
Si pudiéramos percatarnos de cuán doloroso resulta debatirse con la realidad tal cual es ahora, y de toda la inútil negatividad que esto conlleva, podría producirse una gran liberación. Y digo inútil, porque a fin de cuentas, eso no contribuye en absoluto a cambiar nada, a lo que sí podría conducirnos es a un colapso nervioso!!!
Estar en condiciones de ver y aceptar a las personas y las cosas tal como son, sin plantearse un debate con ellas, sin cargarlas de imposiciones, sin montar un drama por ello, y además, hacerlo en santa paz, es todo un arte. Hacerlo con madurez, con aceptación y serenidad es toda una conquista, se necesita humildad, fortaleza interna, renuncia, y también rendición. Renuncia a la negatividad enraizada en la resistencia y el debate, rendición ante lo que es ahora, tal cual es.
Sólo a partir de ello, sea lo que sea que tengamos por delante, podremos vivir con sabiduría y sobre todo en paz!!!
Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personalviernes, 15 de abril de 2011
Tu Espacio Sagrado
Preserva con devoción y celo tu espacio sagrado como tu mayor tesoro,
ese espacio en el que te reconfortas,
te nutres, creces y recargas tu energía....
te nutres, creces y recargas tu energía....
Ese centro de paz que va contigo dondequiera que te encuentres,
porque está dentro de ti....
Ese cálido, receptivo, silencioso y acogedor lugar
en el que puedes estar cada vez que lo decidas, sin excusas!!!
Lina Cristiano
sábado, 18 de diciembre de 2010
Acerca del Conocimiento…..Por Lina Cristiano
Acerca del Conocimiento…..Por Lina Cristiano
En esta ocasión voy a referirme al material que leemos en lo concerniente al crecimiento y desarrollo personal.
Leer un libro, inscribirse en un taller ó conferencia ó asistir a terapia, contienen todos en sí mismos el potencial para el despertar interior, abrir nuestra mente, ayudarnos a crecer y evolucionar, para tener otra perspectiva y expandir nuestra conciencia y visión, e inclusive se produzcan cambios profundos en el Ser. Sin embargo, lo que hace que pase de simplemente tener ese potencial al hecho de que éste potencial pueda realizarse, es nuestra disposición, lo que efectivamente logremos hacer con ese nuevo conocimiento para integrarlo a nuestra vida. Hay infinidad de material disponible sea en libros, videos, la web, etc, y todos ofrecen un particular camino por recorrer para incorporar ese conocimiento a nuestra vida, y podemos llegar a abrumarnos con tanta información, brincando de una a otra, y caer en la trampa de creernos que estamos haciendo algo respecto a nosotros mismos, y sin embargo, no avanzar ni un solo milímetro. El punto es que podemos recorrer un sólo camino a la vez, y si decidimos incorporar efectivamente el conocimiento, necesitamos concentrarnos en recorrer un sólo camino, centrarnos, con enfoque, y dedicarnos a profundizar en él, sin permitir distracciones ni caer en la tentación de la distracción que ofrece la diversidad, porque en el campo del crecimiento personal, si aspiramos a resultados tangibles, son indispensables la determinación, el enfoque y la voluntad en una perseverante práctica.
¿Qué es aprendizaje? Es el proceso mediante el cual ponemos en práctica el conocimiento adquirido, y lo hacemos través de la experiencia, a partir de ello logramos cambios, fruto de la comprensión e integración del conocimiento adquirido. Cuando se produce el aprendizaje, hay un cambio en la estructura de pensamiento, y por consiguiente, en la capacidad de desempeño, entonces se implementan nuevas conductas, actitudes y nuevas maneras de enfrentar y manejar nuestros asuntos.
El crecimiento y progreso se dan a partir de nuevos conocimientos, nuevos recursos, herramientas o técnicas, que al aplicarlos sirven de base para que desarrollemos una nueva percepción y un desempeño más eficiente y coherente con todo ello. De manera que, aprendizaje y el cambio van de la mano.
Un punto importante es dar en el clavo con el conocimiento indicado, y luego, ser capaz de implementarlo adecuadamente en nuestra vida. De manera que, si no hay cambio es porque no se produjo el aprendizaje, el conocimiento se quedó en el nivel intelectual y no pasó de allí, simplemente no trascendió. Pero hay razones para que esto ocurra, hay razones por las cuales no se logra dar funcionalidad al conocimiento. Hablemos un poco acerca de estas razones.
Para efectivamente aprender necesitamos ciertos ingredientes fundamentales que considero claves: humildad, apertura, buena disposición, voluntad, compromiso y mucha perseverancia. Para que un conocimiento pase de ser meramente una adquisición intelectual o un simple entretenimiento, a ser un valor agregado debido a que logramos incorporarlo a nuestra cotidianidad mejorando notablemente nuestra vida, necesitamos de esos ingredientes.Para integrar el conocimiento necesitamos ante todo, humildad y apertura, ¿qué significa esto? Que en principio, si efectivamente estoy dispuesto a aprender, he de reconocer y aceptar que no sé, o, que lo que sé es insuficiente, incorrecto o inadecuado, o, que lo que sé y el modo como lo utilizo simplemente no produce los resultados que deseo. Y para eso, amigos míos, se necesita, apertura y humildad. Luego, es necesario estar efectivamente dispuesto a implementar los cambios necesarios para lograr los resultados que deseo en base a ese nuevo conocimiento, con compromiso y perseverancia, y para esto, se necesita buena disposición y mucha voluntad, porque eso amerita un trabajo de nuestra parte, necesita que nos pongamos manos a la obra, que nos enfoquemos en incorporar conciente y deliberadamente el nuevo conocimiento.
Un comentario adicional respecto a los ingredientes que anteriormente les he mencionado, es que la apertura y la humildad involucran un aspecto importante que requerimos para pasar del lugar donde nos encontramos al lugar donde queremos estar, y es que esto no será posible a menos que estemos dispuestos a renunciar a lo que creemos que ahora sabemos, necesitamos renunciar a lo que hemos pensado y hecho hasta este momento. La renuncia a lo que hasta este momento he practicado, sea la forma de pensar y sus contenidos, sea maneras de actuar, sea el modo de percibirme a mí mismo y el mundo que me rodea. La renuncia a eso se convierte en un paso clave para llevarnos al próximo nivel. Cuando buscamos o adquirimos información porque deseamos un cambio necesitamos integrar el nuevo conocimiento, de otro modo, no haremos más que dar vueltas en círculo y repetir más de lo mismo.
En mi experiencia como coach y terapeuta observo cómo aún hoy en día, con todo el material disponible, hay personas que creen que yendo a terapia, leyendo un libro ó asistiendo a un seminario ya hicieron lo que estaba de su parte hacer, y en realidad, para los efectos, es tan sólo una parte de lo que se necesita para que efectivamente tenga algún resultado en nuestra vida, porque luego viene la parte que debe aportar la persona interesada, y esa parte es la práctica y la experiencia que esa práctica nos trae, hacer del conocimiento una experiencia con los ingredientes que les mencioné, es lo que nos pondrá en el camino correcto para su integración, y para obtener los cambios que deseamos.
Todos, sin excepción, deseamos paz, bienestar, equilibrio, prosperidad y armonía, sin embargo, no siempre lo logramos, porque lo que pensamos, lo que sabemos ó creemos saber y lo que hacemos, constituyen el principal obstáculo que interponemos.
Lina Cristiano
Psicoterapeuta/Coach de Vida
sábado, 13 de noviembre de 2010
¿Realmente aspiramos a la Paz? ¿Es Paz lo que queremos y fomentamos? Por Lina Cristiano
¿Realmente aspiramos a la Paz? ¿Es Paz lo que
queremos y fomentamos?
Por Lina Cristiano
En estos días en consulta con uno de mis clientes
de Coaching, me dijo que lo más quería en este momento era tener PAZ, y
que quería enfocarse en restablecer su Paz……Inspirada por el extraodinario
e interactivo desarrollo de esa consulta escribo estas palabras….
Todos decimos que queremos Paz, que estamos a favor
de la Paz, lo decimos fácilmente como decimos cualquier otra cosa, sin
embargo, una pregunta interesante es ¿hasta qué punto la promuevo ó la
obstaculizo? ¿Hasta qué punto no hago más que sostener una batalla campal
perpetua en mi mente con mi vida, con lo que me acontece, con lo que
siento, con los demás, con lo que sea que ocurra? Hay algo que es
definitivo y además determinante, la Paz se encuentra y comienza
dentro de ti, y una vez conquistada allí, estarás
en condiciones de extenderla a tu vida y a todo lo que te rodea…
Si nos detenemos a auto-observarnos, ¿podemos
percatarnos de la confrontación que sostenemos con lo que sentimos, con
los que otros dicen ó hacen, con la experiencia que estoy teniendo, con
cualquier cosa? ¿Podemos llegar al punto de ser concientes de hasta qué
punto más que esa supuestamente anhelada paz, no hacemos más que sostener
y promover guerra?
Cuando internamente podemos observar, y nos
percatamos de esto, entonces podemos comenzar a restablecer esa Paz
que todos, sin excepción anhelamos, aún cuando algunos no estén
concientes de ello. La resistencia que ofrecemos a lo que ocurre
tanto dentro como fuera de nosotros, las suposiciones, la crítica, los
juicios y las historias que fabricamos a su alrededor, los veredictos
que dictaminamos acerca de nosotros mismos, acerca de los demás, acerca de
lo que ocurre como implacables jueces con el martillo en mano, ¿es
esto Paz? ¿es esto estar a favor de la armonía y la paz? Esto es lo
que necesitamos reconocer e identificar, y si realmente aspiramos a la
Paz, entonces una vez hecho esto, podremos intervenir conciente y
deliberadamente para redefinirlo, para sacar la bandera blanca, y
dirigirnos directamente a restablecer la Paz, tanto dentro como
fuera de nosotros….
Así, respiramos profunda y lentamente, nos
rendimos, y sentimos ese espacio de aceptación humilde de lo que es
tal como es, ese espacio iluminado, sosegado, apacible que no conoce de
luchas, debates, divisiones, argumentaciones, confrontaciones ni
razones…..sólo sabe de unidad, paz y luz …..
Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personal
La Voluntad…..Por Lina Cristiano
Esa fuerza interna
que nos moviliza a decidir hacer, hacerlo y perseverar, a ordenar, a llevar a
término lo que nos planteamos, lo que iniciamos, y sin embargo, requiere
conciencia y claridad de propósito.
La tendencia a la
excesiva autocomplacencia y autoindulgencia es una debilidad humana que
obstaculiza nuestro crecimiento y progreso, mina la Voluntad y la fortaleza de
carácter. Se sustenta en la indisciplina, el hedonismo y la anarquía, e indiscutiblemente
resulta tremendamente nociva y debilitante. No hay nada más fortalecedor,
estimulante y motivador que sentirse orgulloso, realizado y satisfecho consigo
mismo. Mientras la autocomplacencia y autoindulgencia excesivas producen un
efecto totalmente contrario, porque conllevan una comodidad que es sólo
aparente, temporal y superficial, y traen consigo, vergüenza y culpa.
La Voluntad es un
ingrediente clave para nuestro crecimiento y progreso personal a todo nivel. La
Voluntad nos permite perseverar en el logro de nuestros objetivos por encima de
las circunstancias, más allá de las propias y humanas limitaciones y
vulnerabilidades, porque es una fuerza interna capaz de trascender eso. Con el
ejercicio de la Voluntad tomamos el mando, dejamos de postergar y de justificar
esas postergaciones, dejamos de atentar contra nosotros mismos, y lo logramos
cuando sabemos muy bien que lo que queremos hacer es importante, tiene
significado y sentido para nosotros y nuestro progreso. Todos, sin excepción,
sabemos muy bien lo que es realmente bueno para nosotros, y sin perjuicio ni
menoscabo a otros. Sin embargo, cuando las tentaciones de la apatía, la
postergación, la pereza, los temores, la autocomplacencia y autoindulgencia, un
estado de ánimo externamente susceptible, la irresponsabilidad personal, el
aferramiento al “status quo” irrumpen, es la Voluntad la que nos permite
elevarnos por encima de ello, e impedir que tomen el control de nuestra vida,
concediendo prioridad a aquello que tenemos planteado realizar, e ir más allá
de lo que pudiéramos utilizar como una excusa que retiene, obstaculiza y
pospone la realización de nuestras iniciativas y proyectos.
Siendo
auto-responsables, todo lo que hemos realizado en nuestra vida ha sido el
resultado del ejercicio de la
Voluntad , y lo que no hemos logrado realizar proviene de la
falta de ella, sin excusas. Lo que no hemos hecho, no lo hemos hecho porque no
hemos querido, punto. Simplemente hemos preferido ó elegido hacer otra cosa, así de
sencillo, esa es la verdad, sin adornos, sin excusas. ¿Cuántas veces hemos
dicho: lo quiero hacer, pero aún no me decido ó “después” lo haré? ¿Cuántas veces decimos: me
gustaría montar tal negocio, me gustaría hacer voluntariado, me gustaría hacer Terapia,
me gustaría estudiar tal cosa, me gustaría culminar el proyecto, y no lo
hacemos?
Sin duda que, las justificaciones,
las excusas, la pereza, la apatía, el “status quo” y la postergación llegan a
ser un obstáculo enorme al momento de pretender que lo que no hemos realizado
se deba a cualquier otra razón que la falta Voluntad y disciplina.
El ser humano cuando
realmente se decide a hacer algo, puede llegar a ser tremendamente creativo,
persistente e innovador, sin excusas!!!. Pero necesita Voluntad y disciplina
para lograrlo. En una ocasión leí una frase que recitaba: “…la fórmula del
éxito es disciplina, disciplina y más disciplina…..” Y yo me atrevería a añadir
que, no es posible ningún grado de disciplina, sin la asistencia de la Voluntad.
Quien se plantea
determinadas iniciativas y proyectos es uno mismo, y se los plantea porque le
motivan, porque tiene significado para uno, porque hemos evaluado su
coincidencia con nuestros intereses y valores, porque está alineado con lo que
somos y deseamos para nuestra vida. Del mismo modo que, el impulso, la lealtad
y perseverancia que ofrecemos ó no a su realización es responsabilidad nuestra,
y ese impulso, esa lealtad, esa decisión activa, esa perseverancia, provienen
de la Voluntad. Tomar
una decisión debe contener el ejercicio de la Voluntad para concretarla
y efectivamente llevarla a cabo, y convertir
esa decisión en una experiencia tangible, de otro modo, es solo una idea, una
fantasía, no más que eso, y ahí se queda.
No podemos siquiera
imaginarnos el tremendo desgaste de energía que involucra la dejadez y falta de
Voluntad en nuestra vida, esa sensación de tener algo pendiente y no hacerlo de
una vez por todas, esa sensación que muchas veces llega a ser una tremenda
incomodidad a la que podríamos fácilmente acostumbrarnos, ó engañarnos
considerándola como algo normal. El ser humano tiene la tendencia a acostumbrarse
a cualquier cosa, y en muchos casos, ni siquiera llega a percatarse de aquello
a lo que se ha acostumbrado, y mucho menos del daño que se hace a sí mismo, y
muchas veces, también a otros, por la repercusión de sus actos.
La falta de Voluntad
obra en contra de uno mismo y del propio progreso, nos mantiene estancados, esclavizados, atenta
contra la natural creatividad e impulso vital que requieren del apoyo de la
conciencia y la Voluntad.
La falta de Voluntad a la larga, produce inconvenientes que es difícil estimar en el momento pero que inevitablemente tarde ó temprano tendrán que enfrentarse, produce culpa, vergüenza y un malestar interno que va minando progresivamente nuestra autoestima, e importantes áreas de nuestra vida. Se necesita consciencia de sí mismo para saber que algo así ocurre en nosotros.
La falta de Voluntad a la larga, produce inconvenientes que es difícil estimar en el momento pero que inevitablemente tarde ó temprano tendrán que enfrentarse, produce culpa, vergüenza y un malestar interno que va minando progresivamente nuestra autoestima, e importantes áreas de nuestra vida. Se necesita consciencia de sí mismo para saber que algo así ocurre en nosotros.
Lina Cristiano
Psicoterapeuta/Coach Personal
Etiquetas:
autocomplacencia,
autoindulgencia,
circunstancias,
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crecimiento,
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perseverancia,
progreso,
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