jueves, 25 de abril de 2013

REZAR CORRECTAMENTE ES TODO UN ARTE.....Lina Cristiano




REZAR CORRECTAMENTE ES TODO UN ARTE
(Basado y con extractos del libro: “El Juego de la vida y como jugarlo” de “Florence Scovel Shin”)
“Todo aquello que le pidas a Dios, Dios te lo concederá”. Esto es cierto para
cada uno de nosotros. El efecto de la Gracia de Dios actúa constantemente por los medios perfectos para todos nosotros. De manera que, si no hemos recibido todas las bendiciones de la vida, ó no se ha manifestado lo que queremos, es porque nos hemos descuidado en mantener un constante contacto conciente con Dios, o, no estamos pidiendo correctamente.
Es necesario que en medio de cualquier circunstancia que experimentemos, nos enfoquemos en afirmar la Verdad una y otra vez, muy a pesar de las apariencias. La afirmación de la Verdad reafirma nuestra fe y convicción de que en el plano invisible ya hemos recibido nuestro bien, y que la experiencia presente es una etapa para que nuestro bien se manifieste. Otro punto importante cuando oramos, y respecto a lo que deseamos, es que, muchas veces no nos damos cuenta hasta qué punto el modo en que pensamos y hacemos las cosas, está interfiriendo en lo que queremos en nuestra vida.
Hasta qué punto el modo en que manejamos nuestros asuntos, las elecciones que hacemos, lo que permitimos y decidimos en nuestro quehacer cotidiano, favorece ó entorpece lo que deseamos, hasta en las cosas que pudiéramos considerar pequeñas. Es clave que revisemos detenidamente lo que nosotros pensamos y hacemos MOMENTO A MOMENTO. En muchos casos, nos encontraremos con hábitos, pensamientos, costumbres, descuidos, maneras de manejar los asuntos y de desenvolverse, que resultan ser grandes obstáculos que interponemos para que lo que queremos llegue a nosotros.
Entre los aspectos clave que deben incluirse al realizar una plegaria, se
encuentran: tener una clara visión de lo que se desea, mantener un enfoque
espiritual acerca de ello, y darnos cuenta de lo que hacemos al respecto. 


Cada acción cuenta, cada pensamiento, cada sentimiento, cada palabra cuenta, cada elección, sin excepciones, momento a momento. Sin una visión bien definida y, la suficiente atención y determinación, no seremos más qué victimas del contexto, de nuestros descuidos e incoherencias, de personas y circunstancias. La ausencia de una visión bien definida y de la suficiente determinación para manifestarla en nuestra vida, hacen que la pretensión de escasez, carencia ó limitación, y las circunstancias adversas, nos marquen la pauta. Es posible que se hagan cosas en lo externo, y no se consiga lo que se quiere, y es, ó porque no se tiene una visión bien definida, ó porque el clima mental, la actitud, los pensamientos y acciones no son coherentes con lo que se quiere. De manera que, visión, pensamientos, acciones y coherencia son claves.

Visión significa ver con claridad hacia donde vamos, mantenerse enfocado en el objetivo sin permitir la menor perturbación, ser inmune a toda perturbación, muy a pesar de las circunstancias y apariencias, por encima de todo pronóstico. Podemos considerar perturbaciones: la falta de fe, la falta de atención, coherencia y disciplina, los temores, la ansiedad y la angustia. Malos hábitos, creencias arraigadas inconscientes, el modo en que pensamos y hacemos las cosas suelen ser importantes perturbaciones.
Cuando no prestamos atención a lo que pensamos y hacemos, y no lo alineamos con lo que queremos, creemos que algo fuera de nosotros nos está impidiendo acceder a lo que deseamos.

Manifestamos aquello en lo que estamos enfocados, porque establecemos una conexión magnética con ello, y eso, no es en absoluto, producto de las circunstancias ó personas cualesquiera que sean. Independientemente de lo que veamos en el exterior, que no es más que la manifestación de aquellos pensamientos, sentimientos y acciones que más apoyamos en nuestra mente, la visión ha de prevalecer y ser reforzada por la fe, por una voluntad creciente y sostenida, por un clima mental sosegado, enfocado y despejado de todo aquello que no concuerde con la visión. La falta de atención momento a momento, las incoherencias, los temores y la angustia crean cortocircuitos en la corriente de bienestar que constantemente Dios nos brinda. Si no creamos los canales adecuados para mantenernos conectados con esa corriente, no haremos más que seguir manifestando justamente aquello que tememos ó no queremos.


El hombre es el instrumento a través del cual actúa la Inteligencia Divina, siempre y cuando mantengamos las condiciones interiores adecuadas (pensamientos y sentimientos), y estemos muy atentos a TODO lo que pensamos y hacemos momento a momento. No hay manera de que una semilla pueda germinar, a menos que se encuentre en el terreno idóneo. Sin embargo, muy a pesar de las condiciones en las que se encuentre, esa semilla sigue conteniendo todo el potencial para germinar, y mientras las condiciones no le favorezcan, ese potencial permanecerá reprimido y bloqueado. Y si logramos que germine, y no mantenemos las condiciones para que pueda crecer y sostenerse con vida, simplemente morirá.
Necesitamos tener muy claro lo que deseamos y ser dignos de ello, necesitamos mantenernos a la altura de la realización de nuestros deseos, necesitamos pensar y actuar en función de ello, necesitamos dejar de oponer resistencia a lo que deseamos a través de un clima interior alterado ó distorsionado, ó de palabras y acciones que no concuerdan con lo que queremos en nuestra vida.

Dios ya nos ha dado lo que pedimos, sin embargo, si no le ofrecemos los canales fértiles, nuestro bien no logrará germinar en nuestra vida. Una vez nos dedicamos a favorecer que germine lo que pedimos, tanto en nuestro interior como a través de nuestras acciones, tengamos presente que, Dios tiene su propio camino para manifestar su Amor por nosotros, Su Plan para la realización de lo que deseamos tiene una perspectiva amplia que nosotros no alcanzamos a abarcar. El Plan de Dios es perfecto para todos. En el momento que planteamos una demanda, la Inteligencia Infinita sabe la forma de satisfacerla, conoce el canal perfecto, armónicamente diseñado para todos los implicados, sin embargo, necesita que lo mantengamos preparado y disponible.

Algunas afirmaciones de Verdad pueden ser: “Mi abundancia procede de Dios. Dios es mi Fuente infalible y permanente de todo lo que necesito. Por el efecto de la Gracia y de los medios perfectos recibo magníficas
sorpresas en mis asuntos”; “Aquiétate, y sabe que YO SOY”; “Dios es el único poder que existe, es la fuente inmediata e infalible de todo bien”; “Conoce y practica la Verdad, y entonces, la Verdad te hará libre”; “Dios lleva a cabo sus prodigios por medios misteriosos”. “Las formas de Dios son ingeniosas. Sus métodos seguros”.

Nuestra tarea ha de centrarse en mantener la visión, ser coherentes de pensamiento, palabra y acciones, sostener el enfoque, crear y mantener las condiciones mentales y emocionales para que lo que deseamos pueda manifestarse y establecerse en nuestra vida. Renunciar a todo aquello que no es congruente con lo que queremos en nuestra vida, descartarlo!!! No pensar en eso, no ofrecerle ninguna atención!!!. Prestar mucha atención a lo que hacemos, pensamos y decimos MOMENTO A MOMENTO.

Sólo entonces, le estaremos ofreciendo a Dios el camino libre, abonado y fértil para que lo que queremos pueda brotar, crecer y florecer en nuestra vida, según la Inteligencia Divina, cuando sea oportuno, para el supremo bien de todos los implicados.

LINA CRISTIANO
Psicoterapeuta y Coach de Vida 


linacristiano@gmail.com
http://linacristiano.blogspot.com/
https://www.facebook.com/linacristianocoach

La Tierra Prometida.......Lina Cristiano



La Tierra Prometida.....por Lina Cristiano

Cuida meticulosamente de aquello
en lo que sostienes tu atención!!!

Antes de llegar a la Tierra Prometida,
hemos de cruzar el desierto.....

La Tierra Prometida es la realización Divina
de nuestra visión sostenida, imperturbable,
inquebrantable, firme, clara,
alineada con la Inteligencia y las Leyes Divinas,
que no tienen nada que ver
con las leyes de los hombres.

El desierto, son las dudas y temores,
la frustración, la inseguridad,
la falta de Fé, en Dios y en sí mism@,
la vulnerabilidad egocéntrica,
el auto-acoso con pensamientos hostiles.....

El desierto es el resultado
de darle poder a lo que no lo tiene,
y el padecimiento de las consecuencias de hacer eso.
Cuando eso sea vencido y trascendido, 
podremos concedernos entrar en la Tierra Prometida...

El Espíritu jamás llega tarde,
no conoce de demoras ni de fracasos,
el Plan Divino está ejecutándose
incesantemente guiado por la Inteligencia Divina,
nuestra función es sostener firmemente nuestra Fé,
más allá de las apariencias,
no darle ningún poder a lo que no lo tiene,
ser coherentes con ello y actuar en consecuencia.....


Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach de Vida
linacristiano@gmail.com





Todo lo que has decidido sobre ti y tu realidad está en juego en este mismo instante.....Deepak Chopra


lunes, 4 de marzo de 2013

Las huellas que vas dejando a tu paso








¿Qué huellas dejas a tu paso, en cada encuentro, a donde quieras que vas? 

¿Cómo afectas a los que te rodean con tu presencia? 

Qué gran diferencia haríamos si adoptáramos la costumbre de 
dejar a las personas y el lugar por el que pasamos, 
mejor, mucho mejor de como los encontramos. 

Si nos tomáramos la tarea de ser autoconscientes del impacto 
que desde todo punto de vista tiene nuestra presencia 
en cada persona con la que nos encontramos, 
en cada lugar al que acudimos, por el que pasamos y usamos, 
ó en el que estemos... 

Nuestras huellas contienen nuestros pensamientos, nuestras motivaciones,
 nuestras intenciones, nuestro estado interno, antes que nada, y luego, 
sólo luego, nuestras acciones, 
porque nuestras acciones están impregnadas de ello....

¡Qué gran diferencia haríamos si deliberadamente nos propusiéramos 
dejar las mejores huellas posibles a nuestro paso!!!.... 


                                                                                      Lina Cristiano

sábado, 2 de marzo de 2013

Damos por conocido ó Conocemos.....por Lina Cristiano



Nuestra experiencia puede ser vivenciada o bien como una repetición, o bien como un descubrimiento.

Cuando recibimos lo que la existencia nos presenta desde la mente, intentamos encajar lo que vemos en el marco de referencia de lo que ya conocemos, lo vinculamos a lo que en su momento creímos que sucedía, lo proyectamos, lo traemos de nuevo al presente.

Cuando es la Consciencia la que está ante lo que Presencia, lo que ve es lo que ve, sólo eso, sin referencias, sin comparaciones, sin aseveraciones, sin etiquetas.

Experimentar la existencia en el presente es un desafío que la mente, por su naturaleza dual, no puede abordar, porque insiste en decirnos de qué se trata lo que ve, lo encuadra, lo encajona, lo clasifica y disecciona.

La naturaleza de la mente es dual, y a fin de cuentas lo que nos permite tener experiencias en este plano de existencia, es el artificio de la dualidad. Pero es sólo un artificio para que nuestros sentidos puedan oscilar de un punto a otro, en medio del contraste, de una experiencia a otra, y en ese vaivén, surge la diversidad. Lo que nos distancia de recibirlo tal como se presenta, es la interpretación que hace la mente de ello. Al interpretar, nos perdemos de la novedad que nos trae el momento, porque nos salimos de lo que despliega la existencia ahora, para entrar en la experiencia ya conocida por la mente.

Pensar sobre lo que ocurre, no es lo mismo que presenciarlo

Al pensar no hay mayor novedad, reciclamos lo que ya conocemos ó creemos conocer, al presenciar recibimos el momento presente con una disposición abierta, fresca, nueva.

Si estoy pensando no estoy presente, por eso, presencia y mente son antitéticos, no pueden darse a la vez, ó se da uno ó se da el otro. 


La presencia puede observar la mente, la mente no sabe nada de observar, sino de referenciar y concluir basándose en lo “conocido”. El estado de Presencia es el conocedor ahora, el descubridor, el testigo, el que observa, sólo observa, presencia. La mente opera en base a lo ya conocido, hace conjeturas, es el referenciador, así que, ó está uno ó está lo otro.

Cuando incursionamos en el mundo interno, necesitamos renunciar a lo conocido para dar paso a lo que se descubre y se presenta tal como es ahora, nos encontramos ante el desafío de la mente que forcejea por imponerse, pretendiendo decirnos qué es lo que vemos ó sentimos, de qué se trata y argumenta respecto a ello.

Una disposición de curiosidad, renunciar a las historias, a lo que creo saber, es el golpe de gracia para la mente con su pretendido sentido de identidad (ego) y de conocimiento de lo que ve y de lo que ES, tal como ES. La mente está convencida de que sabe, y lo defiende a sangre y fuego, lo argumenta, lo justifica, y si deliberadamente, la ponemos a no saber, se debate a duelo con la Consciencia. Esa es la raíz de la resistencia, la mente se opone a ver las cosas tal como son, ahora, e insiste en determinar lo que son. La mente nos dice qué ocurre, ó mejor dicho, qué pretende que ocurre, hace conjeturas, mientras la consciencia observa, sólo observa, presencia.

Es cuestión de auto-observación y práctica…..

Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach de Vida

linacristiano@gmail.com
https://www.facebook.com/linacristianocoach

domingo, 2 de septiembre de 2012

LA COMPASIÓN....."Caras vemos corazones no sabemos" Escrito por Lina Cristiano


"Caras vemos corazones no sabemos".....

"Caras vemos corazones no sabemos" recita el dicho.....léase bien, corazones "NO SABEMOS".....En ocasiones nos apresuramos a sacar conclusiones acerca de los demás, con bastante ligereza etiquetamos, señalamos, juzgamos apariencias basados en nuestras particulares apreciaciones, sin el menor asomo de empatía y misericordia. El ego hace su jugada, y nosotros, la seguimos….El juez ha dictaminado su sentencia…..
La compasión y la misericordia son virtudes de la consciencia que se desarrollan como consecuencia de una visión y perspectiva espiritual a un nivel esencial y profundo. No estoy hablando de lástima, lo cual involucraría otro egocentrismo más separándonos del asunto, sino más bien de una perspectiva integradora, unificadora.
Puede tornarse egocéntricamente muy incómodo aceptar que en realidad desconocemos mucho más de lo que pretendemos saber acerca de los demás.
Renunciar a nuestras posturas y actitudes defensivas u ofensivas, con todo lo que ello genera, o mejor dicho, degenera, puede constituir un reto muy desafiante para el ego, que sólo pretende convencernos, con sus peculiares argumentaciones, que tiene razones más que suficientes para estar en pie de guerra, sacar las conclusiones que saca y sentenciar con sus inmisericordes veredictos, robándonos la paz y reforzando lineas divisorias inexistentes e imaginarias….
Hay una frase en el Curso de Milagros, que, no textualmente, pero dice algo así: “Libérame de la ilusoria espada con la que combato en mis imaginarias batallas”...Para el que ha explorado la espiritualidad, puede ser una frase muy interesante…..Si hay algo que es cierto es que, los que primero se ven afectados e impactados por nuestros propios juicios y por las conclusiones a las llegamos, somos nosotros mismos, y en consecuencia, inevitablemente extendemos ese impacto a los demás ….Nada perturba más nuestra paz interior que el propio acto de juzgar y los juicios que hacemos, hacia nosotros mismos y hacia los demás, y si nos damos cuenta de que estamos afectando nuestra paz interior, dar el beneficio de la duda a esos juicios, con compasión y misericordia, por nosotros mismos y por el otro, puede abrirnos paso hacia la liberación de esa perturbación autoinfligida….
Podemos disfrazar u ocultarnos detrás de nuestros temores, pretensiones e inseguridades de infinidad de maneras, y una de ellas es el señalamiento y la crítica, el desafío espiritual es primero, darnos cuenta, y luego, no encubrirlos más con juicios y critica, sino más bien, integrarlos. Con humildad, con coraje, los reconocemos, los aceptamos, los integramos, y seguimos adelante liberados y en paz. Cuando permitimos tal purificación, favorecemos y nos asentamos en la compasión y la misericordia, afianzamos la paz, la unidad, renunciando a esas fabricadas e imaginarias batallas con ilusorias espadas….

Lina Cristiano







martes, 20 de marzo de 2012

El Conocerse a sí mismo


Soy Libre, Tengo derecho


La Excelencia


¿El Tiempo no te alcanza?...Por Lina Cristiano



¿El Tiempo no te alcanza?

Es muy común escuchar ¡Es que no tengo tiempo! ó ¡No tuve tiempo!! Pregunto: ¿es acaso el tiempo quien te hace eso?
No se trata de saber administrar el tiempo, no es el tiempo lo que necesita ser administrado ó gestionado, ni puede administrarse!!!. El tiempo, como un lapso ó período cuantificable, es exactamente el mismo para todos!!
Se trata de autoconsciencia, de orden y organización, se trata ante todo de identificar tus prioridades, y luego, de gestionarlas y administrarlas, eso sí que es gestionable, a qué le dices "SI" y a qué le dices "NO", en qué te enfocas, qué eliges, qué decides. qué permites.
Eres tú mismo quien hace uso y dispone del tiempo, nadie más lo hace, nada más lo hace, sólo tu, aunque a veces nos justifiquemos y preferimos decir que es debido a esto ó aquello, eres tu quien decide qué harás y qué no, y cuánto de tu disponibilidad y atención invertirás en ello!! De manera que se trata de gestionar tu capacidad de mantenerte presente, de fijar plazos razonables para hacer tus cosas, y obrar de manera auto-referida y auto-consciente.....
Lina Cristiano

Psicoterapeuta y Coach de Vida
http://linacristiano.blogspot.com

sábado, 25 de febrero de 2012


Todos dicen querer resolver sus problemas, 
el punto es que es más el apego que tienen a ellos, al drama, 
a quejarse y hablar y hablar de ello, que el auténtico deseo y 
determinación para resolverlos y liberarse. 
Si realmente queremos resolver algún asunto, 
el diagnóstico determina si nos encaminamos a su solución, 
ó si aramos en el mar.
Si el diagnóstico es errado, lo que sea que hagamos 
para resolver tan solo nos conducirá 
a generar círculos viciosos, situaciones y emociones recurrentes.
Para acertar en ese diagnóstico, debemos cerciorarnos que esté referido 
única y exclusivamente a nosotros mismos, lo demás, 
no deja de ser una evasión más para su resolución......

Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personal

No estoy......(triste, deprimido, furioso, confundido, apático, entusiasta,
estancado, motivado, felíz, apasionado, etc, etc,,,por la razón que creo.....
Un Curso de Milagros.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Ese Estéril Escepticismo.....Por Lina Cristiano




Ese Estéril Escepticismo.....Por Lina Cristiano

Mucho se ha hablado acerca de la importancia de la prevención, algunos toman medidas en el ámbito de la salud, de las finanzas, profesional, etc, sin embargo, cuando se trata del ámbito de las emociones, del mundo interno, en muchas ocasiones, lo que pudiera considerarse como una señal de advertencia, suele pasarse por alto, subestimarse, ó peor aún, ignorarse. Lamentablemente, el ser humano pareciera necesitar llevarse al extremo de una “crisis” para ser sacudido y reaccionar, pareciera necesitar llevar su experiencia a un punto donde las cosas le resulten lo suficientemente insoportables y abrumadoras, como para finalmente darse cuenta de que algo no anda nada bien, que hay algo que definitivamente le exige que se detenga a investigar de qué se trata, y tomar cartas en el asunto. El nivel de tolerancia que tienen algunas personas para llevar su vida a lo que puedan considerar una “crisis”, puede llegar a ser bastante alto. Sin embargo, a eso que llamamos “crisis” no se llega de la noche a la mañana, antes de llegar a ese punto, son muchas las señales que se pasan por alto, que se subestiman, ignoran ó eluden, son muchos los alertas que se presentan solicitando atención, y, ó bien somos escépticos ante  ellos, ó simplemente, no son tomados en cuenta. 
En ocasiones podemos ver ese cinismo mezclado con escepticismo que pareciera ofrecer algo que simula poder y control, pretendidas certezas y seguridad incongruentemente llenas de prepotencia, que no son más que decepciones, frustración y temores disfrazados de burla, sarcasmos, humor negro y risas para no llorar, hasta que la humildad permita una mayor claridad de enfoque. La verdad no admite farsas, no conoce de engaños y falsedades, sigue siendo la verdad, se reconozca ó no, se haga lo que se haga.
La ignorancia, la inconsciencia y el escepticismo contienen consecuencias que resultan  desafortunadas, porque impiden que las señales ó advertencias no sean reconocidas y  asumidas como tales. 
El camino fácil suele ser el de aturdirse, distraerse, sea con el trabajo, la familia, internet, la moda, la vida social ó cualquier otra cosa que le abstraiga lo suficiente de eso que se presenta como un llamado de atención, siendo apenas considerado como algo que simplemente ocurre y ya pasará (por sí sólo, como por arte de magia). El tiempo lo cura todo (lo anestesia con el olvido), lo puedo sobrellevar, no es mayor cosa, en cuanto menos me de cuenta habrá desaparecido (como por arte de magia), no es tan importante, ya pasará, son sólo algunas de las cosas que nos decimos para ignorar ó evadir la señal, en plena negación y subestimación de una realidad. Esa superficialidad, esa ligereza, esa ceguera, esa trivialización e inclusive dejadez, es lo que lleva las cosas al punto de “crisis”. Aún cuando ciertamente hay cosas que están fuera de nuestro control, el escepticismo, la negación y la evasión pueden llegar ser tales, que algunos llegan inclusive al extremo de considerar esas señales de alerta, sea internas y/o externas, como una tontería pasajera, y hasta ciencia-ficción!!! Pero eso apenas alcanzará  hasta que se presente la “crisis”, que se encargará de mostrar que no es ninguna ficción, sino que es más real que cualquier cosa en este mundo. Hay personas que de sólo mencionarles algo respecto al mundo interno, a ese mundo intangible, a las emociones ó la espiritualidad sienten escozor, fastidio, molestia y bastante incomodidad, como si eso fuera un ocasional accesorio ó algo de extraterrestres.
En realidad, no necesitamos llevar las cosas a ese punto, si prestáramos más atención, si fuésemos un poco más allá de la apariencia y periferia de las cosas, si fuésemos más conscientes y le diéramos al ámbito interno la importancia que merece, sin embargo, sólo cuando las cosas llegan lo suficientemente lejos, para lo cual, hay tolerancias bastante altas, sólo así, se reacciona. La mayor parte de las personas que llegan a mi consulta, es porque han llegado al punto del agotamiento, de una confrontación tenaz consigo mismos, con su entorno, y su situación vital, lamentablemente es así, aún cuando no tiene porque ser de ese modo.
Vivir conscientemente, trabajar y mantenerse actualizado con el propio mundo interno, es la mejor “prevención” que podemos ejercer, tratándose de un ámbito sutil, intangible, no cuantificable ni medible, donde el intelecto, la objetividad científica y el raciocinio apenas nos permiten llegar a un punto, a partir del cual hemos de continuar por pura intuición, por pura guía y conexión interna, sin tener la menor idea de adonde nos llevará. No hay recetas, procedimientos pre-establecidos, escalas ni estándares en este sentido, quizás esa incertidumbre, esa impredicibilidad, esa sensación de falta de control, sea lo que hace que sea subestimado, puesto de lado ó pasado por alto. 
Para bien de todos, hemos ido adquiriendo cada vez más consciencia y responsabilidad respecto al mundo interno y la espiritualidad, otorgándole el lugar de honor que le corresponde en nuestra vida. Sin embargo, en general, aún sigue presente esa tendencia evasiva, escéptica, hacia ese aspecto tan profundo, esencial, subjetivo, y con tantas variables intangibles, donde la vulnerabilidad queda expuesta a flor de piel, y puede llegar a sentirse hasta los huesos. 
Es un hecho que el dolor está presente en nuestras vidas, pero le tememos al dolor, lo evadimos, y podría decirse que gran parte de lo que hacemos en nuestra cotidianidad, se reduce a escapar del dolor, y sin duda, hoy día, hay una nutrida variedad de excelentes distractores y aturdidores a disposición, listos para ser adoptados y mantenernos lo suficientemente abstraídos y alejados del dolor y la vulnerabilidad, aunque, a los que confían y se refugian en esto para eludir el dolor, lamento decirles que es sólo cuestión de tiempo. El dolor no se esfuma, ni se desintegra, ni desaparece por arte de magia, por distraernos de él, apenas es temporalmente mantenido a raya, y mientras se elude y se pospone afrontarlo e integrarlo, lo único que se logra es profundizarlo día a día, y llevarlo al extremo de volverse imposible de ocultar u obviar, y como es de esperarse, saldrá a la luz!!!, no por coraje y decisión propia de afrontarlo e integrarlo, sino mediante una buena sacudida, porque muy a pesar de todas las evasivas sobreviene lo inevitable, y no nos queda otra opción que reconocerlo y afrontarlo, tomar consciencia, madurar y trascenderlo, y darle a nuestro mundo interno el lugar sagrado que le corresponde en nuestra vida.
Recordemos que los resultados en nuestra vida los producimos de adentro hacia fuera, y no al revés, como comúnmente se cree. Esto ha sido ampliamente demostrado y certificado desde el "objetivo" punto de vista científico de la física cuántica. Así que, seamos honestos: no podemos  pretender que lograremos tapar el sol con un dedo….

Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personal

martes, 11 de octubre de 2011

Gracias a los procesos, entre el principio y el final siempre hay una gran diferencia……Por Lina Cristiano



Gracias a los procesos, entre el principio y el final siempre hay una gran diferencia 
Por Lina Cristiano

La orientación hacia la meta ó el resultado, muchas veces nos hace pasar por alto, lo que quizás sea el corazón del asunto en desarrollo: el proceso.
Las enseñanzas budistas, tibetanas y el zen conocen muy bien de esto, sin embargo, en la cultura occidental, el proceso es a menudo considerado como una serie de obstáculos a vencer para poder llegar a una meta.
Todo en esta vida conlleva un proceso, tiene su ritmo, tiene su propia danza, desde la gestación hasta el nacimiento, desde la concepción hasta la realización. Y luego, se inicia nuevamente otro proceso, y otro, y otro. La naturaleza es nuestro mejor ejemplo: cada semilla danza SU propio proceso desde su siembra hasta su germinación y florecimiento, y luego, brotarán nuevas semillas, y otro proceso se inicia, se desarrolla, se realiza, y así, continúa ad infinitum.
Hemos oído tanto hablar acerca de vivir aquí y ahora, de centrarnos en el presente, y cómo nos cuesta a veces deshacernos de ese hábito de considerar el proceso como una demora, e inclusive como un obstáculo, un hábito que nos mantiene proyectados hacia el futuro, hacia una meta, mientras nos perdemos la infinidad de detalles que nos permiten llegar a ella, nos perdemos ese espacio creativo, intermedio, incierto, entre el principio y el final, en el que se va desarrollando y moldeando de manera progresiva, y a veces hasta mágica, una realización, un resultado, nos perdemos ese espacio en el que se despliega y florece la vida, con su propia danza, a su ritmo, no al nuestro, ni al de nuestras imposiciones, exigencias ó expectativas.
Vivimos en una cultura que promueve la inmediatez, donde la paciencia, la confianza y la fé a lo largo del proceso pueden convertirse en todo un desafío. Comida rápida, procedimiento corto, tratamiento instantáneo, en ocasiones atropelladamente y hasta con desesperación se emprende una carrera desenfrenada por alcanzar la meta, se persigue fantasiosamente, aquello de “chasqueando los dedos” y listo!!!. Los criterios de eficiencia y efectividad han sido a menudo sacados de contexto, y llevados al extremo de la irracionalidad y la anti-natura.
Hay un antes y un después debido a un proceso implícito, que de no desplegarse, el después, no sería posible. En la existencia, el cambio es una norma sin excepciones, y es ese cambio el que va conduciendo un antes a un después.
El corazón de la vida, en su incesante movimiento, contiene en sí mismo el impulso vital hacia el crecimiento, el avance y la realización, desarrollándose en un proceso tras otro, incesantemente. Hay un ajuste espiritual, una suprema sabiduría implícita en cada proceso, que trasciende nuestro particular discernimiento, que crea las condiciones necesarias y oportunas para abrirse camino hacia el próximo paso, siempre avanzando, danzando hacia su realización.
Esa es la naturaleza de las cosas, de todo cuanto nos rodea. Cada paso cuenta, cada etapa cuenta, partes necesarias y determinantes de cada proceso en plena actividad creativa, ese espacio en el que ese impulso vital va dando forma y cobrando sentido a medida que se desarrolla.
Necesitamos reconocer el proceso como el espacio creativo donde el impulso de la vida se desenvuelve y se expresa de manera creciente. También necesitamos desarrollar la confianza, la perseverancia, la fé, y esa paciencia que refiere el Curso de Milagros (Texto VI. 12): “Ahora debes aprender que la paciencia infinita produce resultados inmediatos. La paciencia infinita recurre al amor infinito, y al producir resultados ahora  hace que el tiempo se haga innecesario”…..Porque simplemente aceptamos y nos rendimos ante el hecho de que: “El tiempo de Dios es perfecto, y el tiempo de Dios es el Ahora”.

Lina Cristiano
Psicoterapeuta/Coach de Vida

lunes, 10 de octubre de 2011

La experiencia no son las circunstancias



La experiencia no son las circunstancias, 
no se trata de lo que ocurre afuera, a nuestro alrededor, 
tampoco se trata de lo que piensan, dicen ó hacen otros. 
Nuestra experiencia es lo que ocurre dentro nuestro, 
lo que sentimos, lo que pensamos, y sobre todo, 
lo que hacemos con eso. 
Eso es lo que marca la diferencia.....
En una misma circunstancia, la experiencia de los involucrados 
       puede ser radicalmente distinta.....   
                                                                                                                           
Lina Cristiano

CADA QUIEN RECORRE SU PROPIO CAMINO…...POR LINA CRISTIANO



Cada quien recorre su propio camino…...Por Lina cristiano

No puedes ser feliz y disfrutar de paz interior si vas por ahí esperando que los demás sean y vivan como tu quieres que sean y vivan.
- Wayne Dyer -

Cada quien tiene su particular bagaje de experiencias, información, ideas, conocimiento, conceptos, percepciones, y todo ello, conforma nuestro individual modo de ver y vivir “nuestra” vida. Cuando algo nos incomoda ó molesta acerca del otro, podemos tener la certeza de que tiene más que ver con uno mismo que con el otro. El otro ha tenido y está teniendo su propia experiencia, y aún cuando muchas veces nos cueste admitirlo, eso está bien para el otro, es su elección, es su experiencia no la nuestra!!! Sin embargo, a veces, insistimos sin que el otro lo haya solicitado, en mostrarle qué está bien, ó qué está mal, ó cuán equivocado está, porque pretendemos de antemano que nuestra perspectiva podría resultar ó es mejor que suya!!
Cada quien, esté conciente ó no, elige cómo vivir su vida y qué experiencias tener en ella, y hay algo de fondo en esto: la persona necesita transitar su propio camino a su modo, un camino personal que recorre a su ritmo, según sus propios preceptos y propósitos. Muchas veces necesitamos grandes dosis de humildad y compasión para aceptar esto.
Si tenemos cerca a alguien cuyo modo de percibir y vivir su vida no nos gusta, ó inclusive nos molesta, entonces, amigos míos, resulta que tenemos mucho que aprender, nos corresponde recorrer nuestro propio camino en ello, y puedo asegurar, que ese camino no incluye forzar ó persuadir al otro para que se amolde ó adopte nuestros preceptos. Cuando el ego se apodera de nosotros, buscamos dominio y control, queremos indicarle al otro como “debería” ver las cosas, cómo “debería” pensar, como “debería” actuar, y resulta que esto no sólo pretende condicionar al otro, sino que también nos condiciona a nosotros. Nuestro presente se convierte en una persecución por llevar al otro a nuestro terreno, a nuestros términos, y en ello, perdemos nuestra paz. Ojalá nos percatáramos cómo esto resulta en un acto de violencia, de arbitrariedad y hostilidad, a menos que el otro nos haya pedido ayuda ó, solicitado explícitamente que le expongamos nuestro particular enfoque, que por supuesto, está basado en nuestra particular experiencia y percepción. Humildemente nos toca aceptar que nuestro modo de ver las cosas es “nuestro”, se corresponde con nosotros de manera particular, y no siempre nuestro modo de ver las cosas podría resultarle favorable ó aceptable al otro, aún cuando estemos convencidos de que es mejor ó más beneficioso!!! Así que, nos toca aceptar esto, y respetar al otro por un lado, y ocuparnos de nuestros propios asuntos, de nuestra propia vida y nuestra propia paz, por otro.
Hay contenidos y razones personales que están más allá de nuestro particular discernimiento. Hacemos demasiadas suposiciones, y resulta que sólo sabemos, concluimos y percibimos a través de nuestra propia experiencia, llena de matices y contenidos particulares, y jamás alcanzaremos a conocer lo suficiente acerca de la experiencia del otro, porque involucra “sus” particulares matices y contenidos, no los nuestros. Aceptar esto amerita humildad y compasión.

Lina Cristiano
Psicoterapeuta y Coach Personal

domingo, 1 de mayo de 2011

A bailar bajo la lluvia se aprende!!!.....Por Lina Cristiano



A bailar bajo la lluvia se aprende!!!.....
Por Lina Cristiano

Escribo éstas palabras inspirada en la famosa frase: “La vida no se trata de esperar a que pase la tormenta, sino de aprender a bailar bajo la lluvia”, cuyo autor figura Anónimo, de otro modo, sin falta, lo referiría …...

Aprendemos si en principio reconocemos que no sabemos, ó que lo que sabemos no funciona ó inclusive resulta nocivo....

Bailar bajo la lluvia es una habilidad que requiere auto-conocimiento, fortaleza interna, fé, confianza, temple, y mucha humildad!!!

Las cosas no siempre resultan como esperamos que lo hagan, y mucho menos, van siempre de maravilla. Asumir que con cierta frecuencia las cosas no van como queremos que lo hagan, aceptar que eso forma parte de nuestro aprendizaje de paso por esta existencia, puede ahorrarnos mucha frustración y malestar. Sin embargo, esa aceptación no se produce así no más, muchas veces, exige un consciente y bien dirigido trabajo interno de nuestra parte.

Imponer a las personas y a la realidad nuestros preceptos y expectativas, en ocasiones, puede resultar tremendamente frustrante. No siempre nos damos cuenta hasta qué punto hacemos pataletas con la realidad. La posibilidad de que las personas ó las cosas no sean lo que creíamos, o no resulten como esperábamos, está siempre latente a lo largo y ancho de nuestra experiencia. No asumir y aceptar esto, es una inflexibilidad que muchas veces, sea por terquedad, sea por ignorancia ó inconsciencia, no sólo nos afecta emocionalmente, sino que lamentablemente termina degenerándose inclusive a nivel físico.

Si pudiéramos percatarnos de cuán doloroso resulta debatirse con la realidad tal cual es ahora, y de toda la inútil negatividad que esto conlleva, podría producirse una gran liberación. Y digo inútil, porque a fin de cuentas, eso no contribuye en absoluto a cambiar nada, a lo que sí podría conducirnos es a un colapso nervioso!!!

Estar en condiciones de ver y aceptar a las personas y las cosas tal como son, sin plantearse un debate con ellas, sin cargarlas de imposiciones, sin montar un drama por ello, y además, hacerlo en santa paz, es todo un arte. Hacerlo con madurez, con aceptación y serenidad es toda una conquista, se necesita humildad, fortaleza interna, renuncia, y también rendición. Renuncia a la negatividad enraizada en la resistencia y el debate, rendición ante lo que es ahora, tal cual es.
Sólo a partir de ello, sea lo que sea que tengamos por delante, podremos vivir con sabiduría y sobre todo en paz!!!

Lina Cristiano
            Psicoterapeuta y Coach Personal